“Aunque podría haber retrasos en la aplicación de los fondos de la Unión Europea (UE) de próxima generación independientemente de quién esté en el poder, vemos riesgos limitados de que se reviertan reformas y compromisos clave esbozados en el plan de recuperación de España“, indican desde DBRS Morningstar.
Añaden que, aunque un Gobierno formado por PP y Vox podría estar menos dispuesto a dialogar con la región de Cataluña, “no esperamos que esto lleve a un deterioro significativo de la relación financiera y económica”.
Según Javier Rouillet, experto de Global Sovereign Ratings en DBRS Morningstar, “aunque las prioridades del Gobierno podrían cambiar significativamente tras las elecciones, prevemos que las trayectorias fiscal y económica de España seguirán siendo muy similares al menos en los próximos dos años”.
“Consideramos que el riesgo de un cambio disruptivo en la formulación de políticas está mitigado por varios factores, incluyendo la reactivación esperada de las reglas fiscales a partir de 2024, el compromiso de los principales partidos políticos de España con la sostenibilidad fiscal y los incentivos proporcionados por los fondos NextGen de la UE“, añade Javier Rouillet.
