Inglaterra será la rival de España en la final del Mundial el domingo. Con su trabajada victoria ante Australia en Sidney (1-2), el equipo de Sarina Wiegman se planta en el partido decisivo haciendo honor a su condición de favorita. Sin embargo, las de Toni Gustavsson plantaron cara a las campeonas de Europa hasta casi el final, pero ni eso ni el golazo de Sam Kerr para el 1-1 bastaron a las locales para seguir cumpliendo hitos. Toone, Hemp y Russo acabaron con el sueño australiano.
