Hasta dieciocho tiros del Roma registraron las estadísticas oficiales de la Serie A, seis de ellos a portería, con un solo gol a favor y con una derrota inexcusable frente al Hellas Verona (2-1) a la que se autocondenó en el primer tiempo, de inicio con un error de Rui Patricio y al borde del descanso con un contragolpe que lo sobrepasó con una facilidad inusual, pero también con su ineficacia.
