Los ingresos, que cayeron respecto al segundo trimestre del año anterior, también se situaron por encima de las estimaciones del consenso. Así, las ventas de la compañía, que ascendieron a 9.583 millones entre abril y junio, superaron los 9.520 millones de dólares esperados por el consenso. En los primeros seis meses del año, los ingresos cayeron en casi 2.000 millones, hasta 19.050 millones desde los 20.976 millones anteriores.
Estas cifras parecen haber convencido a los inversores, ya que el valor se anota una subida de más del 1% en el mercado. En lo que va de año, las acciones de Best Buy retroceden alrededor de un 8% en Wall Street.
Por otro lado, la minorista ha reducido las perspectivas para el actual ejercicio fiscal. Ahora espera que los ingresos oscilen entre 43.800 y 44.500 millones de dólares, cuando anteriormente había previsto entre 43.800 y 45.200 millones de dólares. En cuanto a las ventas comparables, prevé un descenso de entre el 4,5% y el 6%, en lugar de su anterior previsión de entre el 3% y el 6%.
“En lo que se refiere específicamente al tercer trimestre, esperamos que nuestras ventas comparables sean ligeramente mejores que el 6,2% negativo que registramos en el segundo trimestre y que nuestra tasa de ingresos de explotación sea de aproximadamente el 3,4%”, ha señalado Matt Bilunas, director financiero de Best Buy.
No obstante, la firma de Minnesota ha elevado ligeramente sus expectativas de beneficios. Ahora, la compañía espera un beneficio ajustado por acción de entre 6 y 6,40 dólares, en lugar de la previsión anterior de entre 5,70 y 6,50 dólares.
