El Shakhtar Donetsk se armó de moral, ánimo y autoestima antes de recibir el martes (18.45 horas) en Hamburgo al FC Barcelona en la cuarta jornada de la fase de grupos de la Champions League. El equipo ucraniano, ya con Marino Pusic de entrenador, se impuso en el Clásico de Ucrania 0-1 a su eterno rival, el Dynamo Kiev, en un partido que se disputó a puerta cerrada por la guerra en el Lobanovskyi Estadio de Kiev.
