El Copenhague disputará por segunda vez en su historia los octavos de final de la Champions tras lograr este martes un trabajado triunfo (1-0) ante un Galatasaray que despertó demasiado tarde y que no pudo batir a un brillante Kamil Grabara que, con sus milagrosas intervenciones con el encuentro prácticamente finalizado, evitó el empate de un equipo turco que deberá conformarse con la Europa League, lo que no es un poco en un grupo donde el Manchester United se quedó fuera de todas las competiciones continentales.
