Después de siete años en el Arsenal, Granit Xhaka (31) tomó el pasado verano la decisión de dejar el club. Años atrás ya había estado cerca de irse, pero Mikel Arteta fue básico para que no lo hiciera. No solo no se fue, sino que recuperó su mejor versión gracias al técnico español. Estuvo cerca de conquistar la Premier League compitiendo hasta el último día contra el poderoso Manchester City.
