Julián Álvarez no es un tipo normal. Es un tipo nacido para triunfar y tocar la gloria. Le apodan ‘la araña’ y vive entre trofeos. Cuando se habla de jugadores con estrella, se habla de futbolistas como él. No parece un gran regateador, ni muy veloz, tampoco excesivamente estético o técnico. No le hace falta. Tiene el don de la oportunidad, de oler sangre y de aparecer en los momentos importantes. Con 23 años ya lo ha ganado todo. Y en muchos títulos con un papel relevante.
