El invierno está siendo muy duro con el Newcastle. Una larga racha de lesiones y contratiempos está llenando de dificultades la temporada para los ‘magpies’. Se empezaron a dibujar los negros nubarrones cuando su sonado fichaje del Milan, el italiano Sandro Tonali, fue sancionado 10 meses por infringir el código de las apuestas deportivas. Desde ese momento, como impactado por un fuerte e inesperado golpe moral, el discurrir de la temporada del equipo de Eddie Howe ha ido dando tumbos decepcionantes. El Newcastle no logra enderezarse, fatigado por el exceso de partidos, tras un paso efímero por la Liga de Campeones. Y ahora, tras perder siete de los últimos ocho partidos, le viene encima otra ola gigante que surfear: un partido de apasionada rivalidad en la FA Cup, con su máximo enemigo del noreste de Inglaterra, el Sunderland, que juega en la Championship, la segunda división inglesa.
