El Inter confirmó su hegemonía en la Supercoppa de Italia al conquistarla por tercera vez consecutiva gracias a un gol ‘in extremis’ de Lautaro Martínez que frustró a un Nápoles en inferioridad numérica por expulsión de Gio Simeone (0-1). Fue la cara y la cruz de dos delanteros argentinos en el pulso entre los próximos rivales de Atlético y Barcelona en octavos de Champions.
