Hace ya años que el fútbol se volvió un poco loco y una muestra de ello se vivió ayer en el Estadio Olímpico de Londres, ahora conocido como London Stadium, en el encuentro entre España y Colombia. El partido del mundo al revés. Un amistoso organizado por un patrocinador de la RFEF, que se disputó en un territorio neutro, a más de 1.500 kilómetros de Madrid.
