El Inter de Milán saltó al terreno de juego sin su estrella Lautaro Martínez, sancionado, pero con una idea entre ceja y ceja: dar el penúltimo paso antes de la conquista de su vigésimo título de Serie A. La Victoria le daba tres puntos con los que en la próxima jornada, curiosamente en el Derby della Madonnina, un punto le servía a los de Simone Inzaghi para salir campeones. El empate (2-2) les obligará a ganar al Milan para cantar el alirón ante su eterno rival.
