El Wisla de Cracovia, histórico club de Polonia que en agosto de 2008 fue el rival del Barça de Pep Guardiola en la previa de la Champions League camino del triplete y del sextete, vive momentos difíciles en la Segunda División de su país, una categoría que difícilmente abandonará esta temporada porque es 5º y quedan pocos puntos en juego. Sin embargo, este jueves volvió a conquistar un título tras 14 años de sequía: la Copa de Polonia. Ganó 1-2 al Pogoń Szczecin, tercero en Primera, en la prórroga de la final disputada en el Stadion Narodowy de Varsovia. No celebraba nada desde la Liga 2010-11.
