En un comunicado del que se hacen eco diversos medios, la minera británica ha afirmado que la última oferta de BHP no abordó las “preocupaciones fundamentales de la junta relacionadas con el riesgo de ejecución desproporcionado” que rodea el acuerdo, y que han decidido no conceder una extensión del plazo más allá de la fecha límite.
Cabe recordar que el tiempo apremia, y es que BHP tiene como mucho hasta este miércoles a las 5:00 PM, hora británica, para hacer una oferta formal por Anglo American o retirarse tras la extensión del plazo que se acordó la semana pasada.
Precisamente por eso la compañía australiana había pedido ampliar el plazo, remarcando que había puesto sobre la mesa una serie de “medidas socioeconómicas” para abordar las preocupaciones sobre su oferta, aunque creía que se necesita más tiempo para llevar a cabo las negociaciones.
Ambas compañías llevan negociando desde el 22 de mayo, aunque de momento el acuerdo no ha sido posible pese a que la última propuesta valoraba Anglo American en 38.600 millones de libras. La británica ha rechazado cada una de las propuestas (ha habido hasta tres) al considerar que infravaloraban la empresa. Y ahora también rechaza dar más tiempo.
Según la propia Anglo American, su junta directiva “ha concluido unánimemente que no hay fundamento para una nueva extensión del plazo”.
BHP, en su nota, señalaba sin embargo que “se requiere una nueva extensión del plazo para permitir un mayor compromiso con su propuesta”. Además, la minera australiana insistía en que los riesgos asociados con su plan de adquisición son “cuantificables y manejables” y que los costes de las medidas planificadas ya se habían incluido en su oferta.
“BHP confía en que las medidas que ha propuesto a la junta directiva de Anglo American proporcionen un camino viable para resolver los asuntos planteados por Anglo American y respaldarían las aprobaciones regulatorias de Sudáfrica”, apuntaba la australiana.
Lo decía en referencia a la polémica que habían suscitado sus ofertas, que exigían que Anglo American escindiera sus dos negocios sudafricanos, una demanda que no gustó nada al gobierno de Pretoria y a la que la propia compañía británica se opuso firmemente. De hecho, el presidente de Anglo, Stuart Chambers, dijo que crearía una “incertidumbre sustancial” y un riesgo ejecutivo para la empresa.
Por eso el comunicado de este miércoles elevaba la presión sobre Anglo American, que ha rechazado esta petición ya que anteriormente había establecido un plan alternativo para dividir su negocio pero mantener su independencia, con el objetivo de poder responder a las medidas que BHP había propuesto hasta ahora.
La última de ellas contemplaba, entre otras cosas, mantener la oficina de Anglo American en Johannesburgo con los niveles actuales de personal, que las acciones de BHP coticen en Sudáfrica y también compartir los costes del aumento de la propiedad de las dos unidades por parte de los empleados sudafricanos, si es necesario. Unas medidas que mantendría, según dijo, durante al menos tres años.
SE ACABA EL TIEMPO
Dan Coatsworth, analista de inversiones de AJ Bell, ha valorado la petición de la firma australiana, diciendo que “como un estudiante desesperado al que se le acaba el tiempo para cumplir un plazo, BHP pide otra prórroga para presentar una oferta formal por Anglo American”.
Y ha añadido que “la empresa afirma que ha hecho concesiones significativas para ayudar a cerrar el trato, sobre todo en relación con la delicada situación de Sudáfrica, que tiene un gran interés en la transacción”, pero lo cierto es que “hoy se cumple el plazo, por lo que queda muy poco tiempo que perder si se quiere llevar a cabo la adquisición”.

