Esta elevada demanda es 12,5 veces superior a la cantidad emitida, lo que supone la mayor ratio de cobertura obtenida para este plazo.
“Esta histórica demanda, junto con la elevada participación de inversores internacionales, que alcanza el 87,9%, evidencian la fortaleza de la deuda pública española, el sólido acceso al mercado del Tesoro Público y la confianza de los inversores en la economía del país, en el contexto actual de incertidumbre internacional y paulatina retirada del programa de compras del Banco Central Europeo”, señala el Ministerio.
Además, destaca “la calidad y diversidad en la asignación de esta nueva obligación del Estado, con una demanda repartida entre 470 cuentas inversoras, muy diversificadas tanto desde el punto de vista geográfico como por tipología de inversor”.
Así, los inversores no residentes han alcanzado una participación del 87,9% en la operación. Destacan el Reino Unido e Irlanda con un 24,3%, Francia e Italia con un 18,2% y Estados Unidos y Canadá, con un 12,2%. Los países escandinavos han representado un 7,4% y Alemania, Austria y Suiza un 6,0%. El resto de los inversores europeos han representado el 9,5% de la asignación. Por su parte, Asia ha representado un 8,4% y Oriente Medio un 1,6%. El peso del resto de inversores ha sido del 0,3%.
Atendiendo al tipo de inversor, la mayor participación ha correspondido a las gestoras de fondos con un 38,5%, seguidas de las tesorerías bancarias, con un 17,7%, los bancos centrales e instituciones oficiales, con un 17,3%, y las aseguradoras y fondos de pensiones, con un 16,2%. El resto de las empresas de servicios bancarios han participado con un 4,9%, los fondos apalancados con un 3,3%, y otros inversores han representado un 2,1%.
