Luka Modric sufrió lo indecible en el banquillo tras ser sustituido por Zlatko Dalic. Él había fallado un penalti y segundos después se resarció del error abriendo el marcador. Croacia estaba clasificada pero un golazo de Mattia Zaccagni en el último segundo del añadido le dejó con la miel en los labios y puso a Italia en octavos de final.
