La Juventus y Szczesny llevan semanas buscando una solución a la situación del veterano guardameta polaco de 34 años. Tras siete temporadas en el club y con un rendimiento positivo, siendo ni más ni menos que el guardameta que fue cogiendo poco a poco el testigo de la leyenda de Gigi Buffon, ahora sus caminos están a punto de separarse.
