Desde la salida de Thibaut Courtois en 2018, el Chelsea se ha forjado un problema de 200 millones de euros. El conjunto ‘Blue’ es el que más ha gastado en arqueros en los últimos seis años y ni aun así ha logrado cubrir la marcha del belga. El fichaje de Mike Penders, que llega por 21 millones de libras, supone la novena incorporación en la portería en los últimos seis años, es decir, desde que Courtois se fue al Real Madrid.
