Iñaki y Nico Williams desean que el documental que refleja parte de su vida y sus dos últimos años como profesionales sirvan para ayudar a muchos jóvenes africanos que llegan a Europa en busca de una vida mejor, como en su momento hicieron sus padres María y Félix. “Tener una cámara tan cerca durante tanto tiempo es verdad que costaba. Mi hermano fue el que me convenció para grabar esta película. Ahora viendo el resultado estoy superorgulloso de lo que hemos conseguido, de lo que vamos a transmitir. Han sido años de muchas decepciones pero también de muchas alegrías. Esto va a quedar de legado. Espero que esto traspase fronteras y cambie muchas mentalidades”, ha afirmado el mayor de la saga ante los medios de comunicación después de la proyección de la película dirigida por Raúl de la Fuente.
