Después de muchos años como defensa central, centrando sus esfuerzos en evitar los goles de los rivales, Kostas Manolas, recordado por muchos por ser el verdugo del Barça en la aciaga noche de Roma en cuartos de final de la Champions League de la temporada 2017/18, se dedica ahora a perforar porterías rivales. A sus 33 años, y después de desvincularse de la Salernitana, recientemente se comprometió con el modesto Pannaxiakos, y no pudo tener mejor debut este domingo al marcar nada más y nada menos que cinco goles en el 12-1 que el citado Pannaxiakos le endosó al Marpissaikos.
