El Manchester United cuajó uno de los mejores partidos desde que Amorim está en el banquillo, pero no sentenció, se complicó la vida y finalmente consiguió un agónico triunfo en el descuento con gol de Bruno Fernandes ante un correoso Rangers (2-1). La victoria deja casi sentenciado el pase a octavos de final para los red devils sin necesidad de jugar el playoff.
