Desde hace unos meses se sabe que la Fiorentina es el lugar perfecto para que aquellos jugadores cuya carrera deportiva parece estancada o ha dado un bajón vuelva a despegar. Ha sido el caso de Moise Kean, quien vio frustrado su traspaso al Atlético de Madrid en enero de 2024 por problemas físicos y el más sonado el de David de Gea, al que el año de inactividad parece no haberle pasado factura. Moise golea como antaño, David para como toda la vida. Pero ambos llegaban de una etapa difícil y hechos un mar de dudas.
