Ayer, en Inglaterra, solamente se hablaba de una cosa: la terrible patada en la cabeza que el portero del Millwall, Liam Roberts, propinó al delantero del Crystal Palace Jean-Philippe Mateta en los primeros minutos del encuentro de la FA Cup que ambos equipos disputaron el Selhurst Park y en el que el equipo londinense acabó por imponerse (3-1).
