El Nápoles afrontó su partido bajo presión, ya que el Inter se acababa de destacar en el liderato de la Serie A tras derrotar al Udinese (2-1), pero el equipo de Antonio Conte está dispuesto a luchar por el ‘scudetto’ hasta el final y se mantiene a tres puntos de la cabeza, a 8 jornadas del final, merced a una extraordinaria primera parte en la que barrió al Milan (2-1).