La victoria contra el Fulham (2-0) dejó un sabor agridulce en los aficionados del Arsenal. Se había ganado, se había reducido la diferencia con el Liverpool a nueve puntos y asegurado virtualmente la clasificación a la Champions League el año que viene, pero el precio a pagar era muy caro, Gabriel Magalhaes sufre una lesión muscular y Jurrien Timber se marchó tocado de la rodilla.