Polonia, inmersa en una crisis generada por la tensión entre el seleccionador Michal Probierz y Robert Lewandowski, acusó la tensión que rodeó a su concentración en las últimas horas y perdió ante Finlandia (2-1) un duelo marcado por un incidente en la grada que obligó a detener el choque durante casi media hora por el desmayo de un aficionado.
