Paul Pogba, nuevo centrocampista del Mónaco a los 32 años, se siente “decidido y con mucha ambición”, como si hubiera firmado su “primer contrato profesional”, en su regreso al fútbol, con la determinación que siempre tuvo de volver a jugar tras dos años de sanción y con “el sueño” de que sus “hijos celebren” sus goles.
