España seduce. Es un hecho. La prueba es el fútbol que las de Montse Tomé desplegaron ayer por la noche ante Portugal (5-0), sobre todo en una primera parte estelar en la que dejaron su debut en la Eurocopa visto para sentencia en los primeros diez minutos (2-0). Pese a que en la reanudación hubo una lógica relajación, aún hubo tiempo para que Martín-Prieto pusiera la puntilla para la ‘manita’ ante las lusas, en el último segundo del partido.
