Dejando a un lado la mala fortuna (o lo que sea) del Tottenham, hubo un movimiento de piezas que influyó, y mucho, en que la suerte del Paris Saint-Germain mejorase en el tramo final del duelo. La entrada en el campo de Fabián en el minuto 60, tras haber sido suplente al formar de inicio Vitinha y Zaire-Emery como centrocampistas por detrás de Doué, Barcola, Kvaratskhelia y Dembélé, le dio al PSG el equilibrio necesario para ponerse de pie e ir a por el empate.
