La noche del domingo 7 de septiembre de 2025, el cielo ofrecerá uno de los espectáculos astronómicos más esperados del año: un eclipse total de Luna, conocido popularmente como Luna de Sangre, por el color rojizo que adopta. Desde casi todo el territorio peninsular y Baleares podrá disfrutarse a simple vista, sin necesidad de telescopios ni gafas especiales.
El momento clave en España
En España, el momento clave se vivirá entre las 19:30 y las 20:53 horas (hora peninsular), cuando nuestro satélite se sumergirá por completo en la sombra de la Tierra y adquirirá un característico tono rojizo. El máximo del eclipse llegará a las 20:11 horas, cuando la Luna brillará con su tonalidad más intensa. Solo en el oeste de Galicia y en las Islas Canarias la observación será menor.
El fenómeno, que se repetirá en marzo de 2026, pero no será visible desde España, tendrá una fase total de 82 minutos y será el eclipse lunar más largo de los últimos tres años.
¿Por qué la Luna se vuelve roja?
El astrofísico y divulgador científico Javier Armentia explica que durante un eclipse total, “la Luna, que está llena porque se encuentra al otro lado del Sol, se sumerge en la sombra de la Tierra. En ese momento debería estar oscura, pero adquiere un color rojizo, cobrizo”.
Esa tonalidad, detalla Armentia, no es otra cosa que la luz del Sol filtrada por la atmósfera terrestre. “La atmósfera de la Tierra dispersa la luz azul, que es la que vemos en el cielo diurno, mientras que la luz roja sobrevive mejor. Esa es la luz de los amaneceres y atardeceres de todo el planeta, que viaja hasta la Luna durante un eclipse y le da ese aspecto cálido”.
De ahí que el fenómeno se conozca actualmente como Luna de Sangre, aunque el astrónomo recuerda que tradicionalmente se la llamaba “luna cobriza, porque refleja ese tono cálido propio de los atardeceres”.
Cómo observarla
Para disfrutar del eclipse en todo su esplendor, basta con mirar al cielo hacia el este en cuanto anochezca. No hacen falta filtros ni equipos especializados, aunque unos prismáticos o un telescopio permitirán apreciar con más detalle el contraste de colores y el brillo del satélite en su fase total.
También es recomendable alejarse de la contaminación lumínica de las ciudades, y buscar lugares abiertos como playas, miradores o parques naturales. Si las nubes lo permiten, será un espectáculo único.
