“¡Es rojo, es rojo!”: así, a gritos y con cara de pocos amigos, se mostró Davide Tardozzi en Mugelo cuando los tifosi italianos pitaron a Marc Márquez después de ganar la carrera en casa de Ducati.
El jefe del equipo de Borgo Panigale fue uno de los grandes valedores del fichaje del ilerdense y ha sido un firme defensor de su piloto desde su llegada.
Y, tras coronarse eneacampeón en Motegi, el italiano volvió a salir al paso para proteger al ’93’: “Cómo aún hay gente, pensando, tal vez, en el incidente del 2015 con Valentino (Rossi), que cree que Marc no es honesto. Yo puedo decirlo: Marc es un muchacho sensacional, estupendo, que tiene un gran corazón”.
“Si la gente pudiese comprobar, vivir, como vivimos nosotros el día a día de nuestro equipo, se daría cuenta que, antes que el campeón, está el ‘ragazzo‘ y, en ese sentido, Marc también es invencible“, señaló en declaraciones que publica ‘El Periódico’.
A su vez, con vistas al futuro más próximo, Tardozzi desveló el aviso que les ha dado Marc: tras ganar su novena corona, buscará la décima, pero para ello no quiere correr los riesgos de antaño en Honda.
“Debemos hablar este jueves con Marc y empezar a plantear nuestras prioridades, una vez conquistados los dos títulos. Es evidente que su opinión será vital para que juntos planeemos qué es lo mejor para él y Ducati. Le he oído decir que quiere seguir ganando pero, también, que no quiere lesionarse. Y, sí, comparto esa idea”, explicó.
“Una cosa sigue siendo primordial tanto para nosotros como para Marc: debemos seguir ofreciéndole una moto competitiva, con la que pueda divertirse en la pista. Si Marc no se divierte, no gana“, zanjó.
