El Manchester United venció anoche al Liverpool en Anfield 1-2 en el ya conocido clásico inglés. Los de Rubén Amorim, sin ser muy superiores pero si currantes y efectivos, aguantaron el pulso a un Liverpool que generó mucho pero que a día de hoy es el señalado de la Premier por la gran inversión realizada en verano. De este partido, el que perdía, iba a salir apuntado en la diana. Aún es pronto para hacer predicciones de final de temporada, pero el de ayer era un partido para dar un golpe encima de la mesa, y el golpe lo dio Amorim.
