Brasil, con 10 jugadoras, se aferró a la victoria por 2-1 en un amistoso ayer sábado, el primer partido de Inglaterra desde que retuvo el título de la Eurocopa femenina. La selección inglesa de la entrenadora Sarina Wiegman pagó el precio de un mal comienzo, con goles tempraneros de las brasileñas Bia Zaneratto y Dudinha. La expulsión de la capitana brasileña, Angelina, a los 21 minutos dio a Inglaterra una oportunidad, pero el penalti convertido por Georgia Stanway en la segunda mitad fue todo lo que su equipo tuvo para mostrar una respuesta enérgica.
