El Nápoles lograba ayer una importante victoria ante el Inter de Milán en casa (3-1), en un partido en el que Kevin de Bruyne marcaba el primero de los goles del encuentro, en el minuto 33, de penalti después de una falta de Mkhitaryan sobre Di Lorenzo. Lo lanzó el internacional belga y marcaba, pero no lo pudo ni celebrar porque acto seguido sufría una lesión muscular en la pierna derecha que le hizo retirarse del terreno de juego.
