El presidente de la Federación Turca de Fútbol (TFF), Ibrahim Haciosmanoglu, denunció este lunes que de los 571 árbitros que trabajan en las ligas profesionales de Turquía, 371 tienen cuentas de apuestas y que 152 están apostando activamente. Según el Artículo 57 del Reglamento Disciplinario de la TFF, estos árbitros podrían enfrentar suspensiones de partidos o prohibiciones de arbitrar que van de tres meses a un año.
