En el mundial de MotoGP de 2026, Marc Márquez, Pecco Bagnaia y Alex Márquez llevarán la misma moto. Los tres pilotarán la Ducati de última generación y lucharán con las mismas armas. Algo que no está ocurriendo ahora, pero que no ha importado a un Alex que ha amarrado el subcampeonato.
En un evento publicitario celebrado este jueves en Madrid, Alex ha lanzado una importante reflexión sobre la decisión de Ducati: no, no cree que sea una prueba.
“No me lo cojo como que Ducati me lo da como una prueba para 2027. Me lo tomo como una prueba para mí mismo. No tener que decir ‘y si…’. Sé que tendré el máximo”, dice el piloto de Gresini.
Preguntado sobre el valor que se le da a su carrera, reconoce que no le quita el sueño: “No sé si se le ha dado valor a mi trayectoria. Yo sí se lo he dado. No es algo que me quite el sueño si la gente le da valor. Yo tengo claros mis objetivos. No me sé vender muy bien. Hay pilotos que acaban la carrera y te dicen que iban a ganarlo. Yo soy muy autocrítico y peco de ello. Siempre digo al equipo lo que ha ido mal. Pero soy así. El valor se lo tiene que dar la gente y yo estoy tranquilo”.
En este 2025 ha llegado su “mejor versión”: “La mejor versión la hemos visto ahora. Cada año eres un poquito mejor, por eso hemos visto la mejor versión. Cada problema te hace ser más competitivo. Hay que seguir mejorando y ver cuál es nuestro techo”.
Sobre su hermano Marc, reconoce que su intención siempre es aprender de él y de las cosas que hace diferente y le funcionan: “Hay dos maneras de afrontarlo: o le tienes celos y dices: ‘Bah, lo hago y ya llegaré’. La otra es: ‘Qué hace mejor y voy a aprender’. Eso es lo mejor. A mí me lo ha enseñado estar toda la vida a su lado, no tengo ese recelo. Por eso el año pasado nos reforzó”.
