Se ha cumplido ahora un año de la llegada de Rúben Amorim al Manchester United. Difícil encontrar un tiempo de adaptación más inclemente y tormentoso que el que ha vivido el técnico portugués en Carrington. Él mismo ha contado la amargura de sus vicisitudes en el día a día de uno de los clubs más exigentes del mundo. Los continuos malos resultados con derrotas inexplicables no le han dejado vivir tranquilo, pero es ahora cuando Amorim, con recursos y el estilo más inglés, vive al fin algunos días de calma, tras reconocer que ha “aprendido” de la experiencia. Este jueves se enfrenta al West Ham con opciones reales de colocar al club entre los cinco primeros de la Premier League.
