Noche de intensas emociones fue la del miércoles pasado en St. James’Park. Difícil mejorar el guion de un partido espectacular, en el abarrotado estadio de Newcastle, tras una victoria muy emocionante ante el Leeds, materializada en los últimos instantes de un largo descuento de diez minutos (4-3). Llegó con un gol final, que desató el éxtasis, de Harvey Barnes, con momentos de fuerte emotividad, como fueron el apoyo y la solidaridad con Kevin Keegan. La familia del exentrenador y leyenda del Newcastle United, de 74 años, había anunciado durante la misma tarde que le habían diagnosticado cáncer abdominal y toda la ciudad, junto a la comunidad de los ‘magpies’, reaccionó conmocionada. Pudo aprovechar el partido para estar al lado de uno de sus mitos y dedicarle un triunfo que provocó el delirio y se recordará durante tiempo.
