El Inter de Milán tuvo que sacar las garras en San Siro para superar al Lecce (1-0), pero el tardío gol de Francesco Pio Esposito sirvió para aprovechar el ‘pinchazo’ del Nápoles y lanzar la fuga exhibiendo su poderío, su potencial y su mejora constante en lo más alto de la Serie A.
