La final de la Copa África celebrada el pasado domingo en el Prince Moulay Abdellah Stadium tardará mucho en olvidarse. Senegal alzó su segundo título continental tras derrotar en la prórroga a Marruecos en un partido que tuvo absolutamente de todo (1-0). Incluso un amago de retirada por parte de los de Pape Thiaw, indignados al ver cómo el colegiado les anulaba un gol en el 92′ y señalaba, poco después, un polémico penalti sobre Brahim Díaz.
