“Los cargos anunciados reflejan en gran medida el coste de sobreestimar el ritmo de la transición energética que nos distanció de las necesidades, medios y deseos del mundo real de muchos compradores de automóviles. También reflejan el impacto de una mala ejecución operativa anterior, cuyos efectos están siendo abordados progresivamente por nuestro nuevo equipo”.
Así lo ha expresado en un comunicado el CEO de Stellantis, Antonio Filosa, en el que ha añadido que “el reajuste que anunciamos forma parte del proceso decisivo que iniciamos en 2025 para volver a centrarnos en nuestros clientes y sus preferencias”.
Este restablecimiento del negocio de Stellantis ha supuesto unos cargos de aproximadamente 22.200 millones de euros para el segundo semestre de 2025, incluidos pagos en efectivo de aproximadamente 6.500 millones de euros, que se espera que se abonen en los próximos cuatro años.
Esa cantidad se divide en tres puntos. El primero, 14.700 millones de euros relacionados con la realineación de los planes de productos con las preferencias de los clientes y las nuevas regulaciones de emisiones en EEUU. El segundo, 2.100 millones de euros relacionados con el redimensionamiento de la cadena de suministro de vehículos eléctricos. Y el tercero, 5.400 millones de euros relacionados con otros cambios en las operaciones de la compañía.
“Hemos profundizado en cada aspecto de nuestro negocio y estamos implementando los cambios necesarios, movilizando toda la pasión e ingenio que tenemos en Stellantis. La positiva acogida de nuestros productos por parte de los clientes en 2025 se tradujo en un aumento de los pedidos y en la recuperación del crecimiento de los ingresos”, ha añadido Filosa.
Para 2026, ha asegurado que el enfoque “inquebrantable es cerrar las brechas de ejecución anteriores para impulsar aún más estas primeras señales de renovado crecimiento”. Stellantis dará todos los detalles de nuestra nueva estrategia en su Día del Inversor que tendrá lugar el próximo 21 de mayo.
ANTICIPA PÉRDIDAS Y NO PAGARÁ DIVIDENDO
Por otra parte, y a la espera de que publique los resultados financieros completos del año 2025 el 26 de febrero, la compañía ha ofrecido datos preliminares del segundo semestre de 2025.
Según ha explicado, los ingresos netos y los flujos de caja libres industriales mejoraron en comparación con el primer semestre de 2025, en consonancia con las últimas previsiones financieras. Sin embargo, los resultados se vieron afectados negativamente por partidas específicas, como el cambio en la estimación de las garantías contractuales, entre otras, lo que provocó que el margen AOI del segundo semestre se situara por debajo del rango de un dígito bajo previsto.
Como consecuencia, y en reconocimiento de la pérdida neta de la compañía para el año completo de 2025, Stellantis ha decidido que no pagará un dividendo anual en 2026. Además, el Consejo de Administración ha autorizado la emisión de bonos híbridos perpetuos subordinados no convertibles, hasta un importe máximo de 5.000 millones de euros.
“Estas acciones contribuirán a preservar un balance sólido y una posición de liquidez sólida, mientras la compañía trabaja para devolver al negocio a una generación de flujo de caja libre industrial positiva”, señalan.

