El nuevo reglamento de la Fórmula 1 no ha sido bien recibido por todos. Parte de los pilotos de la parrilla han expresado públicamente su insatisfacción ante los nuevos coches y su funcionamiento, destacando el escaso papel del piloto. “La sensación no es de un Fórmula 1”, criticó Max Verstappen en rueda de prensa.
Pese a las críticas, hay otros pilotos que discrepan y apoyan este reciente cambio. Aunque muchas escuderías están enfrentando problemas continuamente durante los test de pretemporada a causa del cambio de reglamento, hay un piloto que ha dado con la ecuación para evitar más problemas.
En concreto, se trata de Carlos Sainz. El piloto español de Williams es uno de los corredores que menos tiempo ha tenido para pilotar su nuevo monoplaza debido a los retrasos en su escudería. Sin embargo, ha conseguido encontrar una solución a los inconvenientes en la gestión de energía.
“La clave de este reglamento no es separar estos elementos, sino saber integrarlos”, explica Sainz acerca de cómo combinar la unidad de potencia, la caja de cambios y el propio piloto para no tener problemas con el coche.
“Cuando el coche te indica que reduzcas la marcha de cierta manera, simplemente haces lo que te pide. Por eso, todos los pilotos, después de completar unas 300 o 400 vueltas en Baréin, intentamos perfeccionar todo tipo de técnicas para mejorar la conducción y el rendimiento del coche“, añade el español.
En conclusión, Sainz insiste en que, para que el monoplaza funcione de forma correcta, es indispensable que la combinación de estos tres factores sea “un círculo cerrado”. “En el momento en que una de las dos o tres cosas no funciona exactamente como se desea, empiezan los problemas, así que todos tendrán que adaptarse y encontrar el camino correcto“, sentencia el piloto de Williams.
