El resultado neto incluye un impacto negativo no monetario de 9.315 millones de euros derivado del cambio en el tratamiento contable de su participación en Nissan, así como una contribución negativa de 2.331 millones procedente de la japonesa. Excluyendo estos efectos, el beneficio neto atribuible habría sido de 715 millones de euros.
El margen operativo del grupo se situó en 3.632 millones de euros, equivalente al 6,3% de los ingresos, frente al 7,6% de 2024. En el negocio automovilístico, el margen fue del 4,2%, afectado por la presión comercial en Europa, un mayor peso del vehículo eléctrico y el impacto negativo de divisas, especialmente el peso argentino.
El flujo de caja libre del área automovilística alcanzó los 1.473 millones de euros, mientras que la posición financiera neta mejoró hasta 7.370 millones a cierre de diciembre. El Consejo propondrá un dividendo de 2,20 euros por acción, estable respecto al año anterior.
GUÍA 2026: MENOS MARGEN Y ENTORNO COMPLEJO
Para 2026, Renault prevé un margen operativo del grupo en torno al 5,5% y un flujo de caja libre del área automovilística cercano a 1.000 millones de euros. La compañía reconoce que el crecimiento de ventas internacionales, el mayor peso del vehículo eléctrico y la consolidación total de su filial india presionarán los márgenes.
En su plan a medio plazo, el grupo aspira a mantener un margen operativo entre el 5% y el 7% y generar al menos 1.500 millones de euros anuales de flujo de caja libre en promedio.
Desde Bankinter califican los resultados de “débiles”, principalmente por el impacto contable de Nissan y por el deterioro operativo de la firma japonesa, que ha obligado a Renault a asumir pérdidas adicionales. Ajustando estos efectos extraordinarios, el EBIT se situaría en 3.632 millones (-15% interanual), en línea con lo estimado, con un margen del 6,3%.
La entidad subraya que la guía para 2026 apunta a una nueva contracción de márgenes, con un objetivo del 5,5% frente al 6,3% logrado en 2025. En un contexto de fuerte competencia de fabricantes chinos en Europa y demanda todavía débil, Renault priorizará la contención de costes fijos y la reducción de costes variables por vehículo, con un objetivo de ahorro de unos 400 euros por unidad.
