El Gobierno prorruso y ultraconservador de Hungría califica abiertamente a Ucrania como un enemigo, despúes del freno de las exportaciones de petróleo a húngaros y eslovacos por una rotura causada por Rusia. Tisza, principal alternativa a Orbán, se opone a la adhesión acelerada de Ucrania a la UE.
