El primer viernes de libres del año no ha dejado a nadie satisfecho en Aston Martin. Durante la mañana, Lance Stroll apenas completó dos vueltas y Fernando Alonso ni siquiera salió a pista. Durante la segunda sesión sí que fueron capaces de correr algo más de 30 vueltas entre ambos, eso sí, con tiempos que dejan mucho que desear.
La situación es dramática en Silverstone y cómo ha afirmado su jefe de equipo, Adrian Newey, el Gran Premio de Australia se afronta como un enorme reto. El equipo británico lleva semanas arrastrando problemas con las baterías de la unidad de potencia de Honda, que no terminan de adaptarse al coche del ex de Red Bull, y por si fuera poco, el británico ha confirmado que no tienen baterías de repuesto para el fin de semana.
Tras esta oleada de obstáculos, Alonso ha publicado un mensaje aclaratorio en las redes sociales de Aston Martin, que van de la mano de sus declaraciones en el taller tras los libres: “No hemos completado tantas vueltas hoy por problemas con la unidad de potencia. Tenemos que aprender todo lo posible sobre este coche y necesitamos más vueltas para hacerlo”.
Así explicaba el asturiano lo sucedido durante el viernes. Concluía: “Tenemos el gran reto de mejorar nuestra fiabilidad y rendimiento, todo el mundo está trabajando al máximo para mejorar nuestra situación. Una prueba más de confianza y liderazgo del piloto español, que afronta un 2026 muy incierto y cargado de incógnitas.
