Los futuros del Dow Jones caen unos 130 puntos, alrededor de un 0,3%, mientras que los del S&P 500 retroceden cerca de un 0,4% y los del Nasdaq 100 ceden un 0,5%.
Las bolsas estadounidenses ya registraron descensos en la sesión del jueves, presionadas por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad del mercado energético. El Dow Jones perdió casi 785 puntos, un 1,6%, lo que lo encamina a su segunda semana consecutiva de pérdidas y a su peor balance semanal desde octubre. Por su parte, el S&P 500 cayó alrededor de un 0,6%, mientras que el Nasdaq Composite retrocedió cerca de un 0,3%.
En el cómputo semanal, el S&P 500 se dirige a una caída cercana al 0,7%, mientras que el Dow Jones acumula descensos del 2,1%. El Nasdaq, más expuesto a tecnología, resiste mejor y apunta a una ligera subida semanal del 0,4%.
El comportamiento de las bolsas sigue condicionado por el petróleo, que continúa muy volátil en medio de la guerra en Oriente Medio. Aunque los precios retrocedieron ligeramente durante la madrugada, posteriormente volvieron a subir. El Brent se sitúa en torno a los 88 dólares por barril, encaminándose a registrar su mayor subida semanal desde marzo de 2022.
“Los mercados siguen en modo aversión al riesgo mientras crece la preocupación por la duración del conflicto y las posibles interrupciones del suministro energético”, explica Angelo Kourkafas, estratega global de inversión en Edward Jones.
El analista señala que el repunte del crudo también está reavivando los temores inflacionistas, lo que podría presionar el consumo. No obstante, considera que el impacto sobre la economía estadounidense podría ser limitado, ya que el país es exportador neto de petróleo desde 2019 y su economía es hoy menos intensiva en energía que en el pasado.
En este contexto, el gran catalizador de la jornada será el informe de empleo no agrícola de febrero, que se publicará antes de la apertura. El consenso del mercado espera la creación de unos 50.000 puestos de trabajo, frente a los 130.000 del mes anterior, mientras que la tasa de desempleo se mantendría estable en el 4,3%.
