Tras las descafeinadas declaraciones de Shintaro Orihara, diseñador jefe de Honda, Mike Krack ha tumbado cualquier atisbo de ilusión de cara al Gran Premio de Japón.
El director de operaciones en pista de Aston Martin ha reconocido que el equipo tiene muchos problemas y que estos no tendrán una pronta solución.
“Seguiremos trabajando duro, pero también debemos ser realistas. No podemos obrar milagros en tan poco tiempo. Por lo tanto, lo más importante es trabajar en todos los problemas, y solo podemos resolverlos de uno en uno”, ha explicado en ‘Racer’.
A pesar de que las vibraciones que provoca la unidad de potencia nipona afectan incluso a la integridad física de los pilotos, el luxemburgués pide mantener la calma.
“Eso no significa que debamos resolver uno por evento. Debemos resolver muchos, pero creo que es importante no entrar en pánico“, ha señalado.
Eso sí, afirma que en Suzuka, la carrera en casa de Honda, traerán mejoras en el AMR26: “Sabemos que para la próxima carrera tenemos que mejorar, y esto se aplica tanto a la fiabilidad como al rendimiento. Así que introduciremos mejoras. Veremos qué impacto tendrán en Japón”.
Krack reconoce que son tiempos “difíciles para todos; para nosotros, para Honda, sobre todo para los pilotos” y no oculta que las expectativas no pueden ser halagüeñas ya que “estamos en la situación en la que estamos y vamos paso a paso”.
Parece que en el sótano del fracaso de Honda, que creíamos haber visto en su alianza con McLaren hace diez años, hay una planta más baja. Y en el ascensor siempre está Fernando Alonso.
