En Aston Martin continúan en busca de una solución para remontar el deficiente inicio de temporada que están viviendo Fernando Alonso y Lance Stroll. Este fin de semana pondrán a prueba en Japón el AMR26, que aún mantiene los problemas con las vibraciones.
“Lo importante es que nadie tenga la esperanza de que hemos curado las vibraciones de golpe”, declaraba Pedro de la Rosa tras los libres en Suzuka. Asegura que estarían “mitigándolas y reduciéndolas“, pero que “no desaparecerán por arte de magia“.
Lo cierto es que Koji Watanabe estos días también comentaba el punto de vista de Honda sobre esta problemática, asegurando que aún “no han identificado el origen del problema“. Aunque se cree que se debería a problemas de compatibilidad entre el chásis de Adrian Newey y la unidad de potencia japonesa.
El embajador de Aston Martin era claro: “Es un tema más complejo de lo que parece, pero sí que se están reduciendo. Parece que estamos en el buen camino, pero va a ser un largo camino“. Una situación límite para Fernando que no sería capaz de encontrarse cómodo en el coche, lo que estaría lastrando sus resultados este 2026.
Quién sabe si será en el primer ADUO (Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización) de la temporada o más tarde en la competición cuando desde Silverstone podrán poner fin a este problema. Por ahora, el asturiano se centraría en recopilar el mayor número de datos posible y lograr los primeros puntos de la temporada a la espera de un monoplaza más fiable y acorde a su talento como piloto.
