La cápsula Orion de la misión Artemis II de la NASA entrará este lunes en la órbita lunar y experimentará uno de sus puntos de máxima expectación durante su paso por la cara oculta de la Luna, cuando pierda las comunicaciones con la Tierra durante unos 40 minutos y se encuentre totalmente aislada en el espacio.
Los cuatro astronautas (Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover y Jeremy Hansen) serán los primeros seres humanos en contemplar con sus ojos la otra parte de la Luna desde la misión de Apolo 17 en 1972.
Este hito conllevará una pérdida total de las conexiones con nuestro planeta, puesto que la situación de la Luna, entre la Tierra y la nave, bloqueará las señales de radio. No obstante, la NASA ha asegurado que lo tienen completamente bajo control. Antes de Artemis II, más de 20 astronautas de las misiones Apolo experimentaron este silencio absoluto.
Un silencio de 40 minutos
La NASA prevé que la nave pase detrás de la Luna hacia las 18:44 hora del este en Estados Unidos (22:44 GMT), y estima que la pérdida de las comunicaciones se prolongará alrededor de 40 minutos.
El satélite natural impide que las ondas de radio procedentes del centro de control de la NASA o de la cápsula se encuentren, por lo que será necesario esperar a que Orion asome al otro lado de la Luna. Este silencio será poco habitual para los astronautas, quienes están en permanente contacto con los expertos de la NASA durante la misión, que despegó el pasado miércoles desde Cabo Cañaveral (Florida) y tiene una duración de 10 días.
Los ojos son la mejor herramienta
Los astronautas de Artemis II contribuirán este lunes a su investigación mediante la toma de fotografías (la cápsula lleva 32 cámaras y dispositivos) y la observación desde las ventanas de la Orion. La NASA ha explicado que “los ojos y el cerebro humanos son muy sensibles a los cambios sutiles de color, textura y otras características de la superficie”, por lo que pueden aportar detalles que escapan a las cámaras o a otras tecnologías.
“La observación directa de la superficie lunar por parte de los astronautas, junto con todos los avances científicos logrados en las últimas décadas, podría revelar nuevos descubrimientos y una apreciación más profunda de las características de la superficie lunar”, señala un comunicado publicado por la agencia espacial.
La cuenca Oriental será uno de los principales objeto de estudio para la tripulación, un cráter de impacto de 930 kilómetros de ancho en el hemisferio sur de la Luna.
Un eclipse solar a bordo de la nave Orion
Durante el paso por la cara oculta, la cápsula Orion se encontrará a 406.773 kilómetros de la Tierra, la mayor distancia jamás recorrida por una misión tripulada. Superará los 400.171 kilómetros que Apolo 13 alcanzó en 1970 de forma accidental. La misión, que popularizó la frase: ‘Houston, hemos tenido un problema’, sufrió un problema técnico que le obligó a rodear la Luna sin entrar en su órbita, aprovechando su gravedad para impulsarse de regreso a la Tierra.
También este lunes y dos horas antes de pasar por la cara oculta, los astronautas podrán observar durante unos 53 minutos un eclipse solar que no será visible desde nuestro planeta.
