En concreto, la compañía estadounidense ha indicado que su beneficio neto se redujo un 47% en el tercer trimestre de 2026, hasta los 756 millones de dólares, lo que se tradujo en 1,15 dólares por acción (2,15 dólares hace un año) o 1,72 dólares ajustados. El mercado esperaba unos 1,75 dólares ajustados por acción. Tras ajustar los resultados para excluir partidas extraordinarias, Delta obtuvo un beneficio de 1,76 dólares por acción. Cabe señalar que Delta es la aerolínea más rentable del país.
Por otro lado, la compañía registró unos ingresos operativos de 20.186 millones de dólares, un incremento del 21% respecto al año pasado. Los ingresos ajustados fueron de 17.590 millones de dólares, un 16% más que hace un año, pero cayeron por debajo de los 17.670 millones que proyectaba el consenso de mercado. No obstante, Delta destaca que la capacidad se mantuvo sin cambios debido a la fortaleza “generalizada” de la demanda y un sólido crecimiento de los ingresos por pasajero.
Los ingresos procedentes de los servicios prémium de Delta, que representan una proporción cada vez mayor de sus ventas totales, crecieron un 18% en el tercer trimestre, hasta los 6.820 millones de dólares. Por su parte, los ingresos de la clase económica aumentaron tan solo un 12%, hasta los 6.800 millones de dólares.
“La facturación del mercado nacional aumentó un 16% gracias a unas tarifas sólidas y a un factor de ocupación un punto porcentual superior al del año pasado. Esto refleja la fortaleza de la marca Delta y su enfoque prudente en la gestión de la capacidad. Los ingresos unitarios internacionales aumentaron un 12%, con Latinoamérica a la cabeza, donde mejoraron un 22% respecto al año anterior”, ha indicado la compañía en un comunicado.
Por otro lado, el crecimiento de los ingresos unitarios en las rutas transatlánticas mejoró 4 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, hasta alcanzar el 11%, mientras que los ingresos en las rutas transpacíficas aumentaron un 13%, con una capacidad un 8% superior, favoreciendo “el crecimiento rentable mediante nuevas rutas hacia Asia”.
Asimismo, las ventas corporativas crecieron a tasas de dos dígitos en todos los sectores, liderado por los sectores bancario, tecnológico y energético, con resultados “especialmente sólidos” en Boston y Los Ángeles.
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Delta generó 463 millones de dólares de flujo de caja libre en el trimestre finalizado en septiembre, un 44% menos que hace un año. La deuda neta ajustada se situó en 13.400 millones de dólares al cierre del trimestre de septiembre, lo que supone una reducción de 950 millones de dólares respecto al cierre de 2025.
Por su parte, los gastos operativos crecieron un 25%, hasta 18.732 millones de dólares. En concreto, los gastos de combustible repuntaron casi un 70%, hasta 4.351 millones de dólares, debido a los efectos derivados del conflicto en Oriente Próximo entre Estados Unidos, Israel e Irán, que está afectando los flujos energéticos procedentes de los países del golfo Pérsico. Erik Snell, director financiero de Delta, señala que la compañía ha absorbido más de 500 millones de dólares en costes adicionales de combustible respecto a las previsiones que manejaba a principios de julio.
Este factor está lastrando los beneficios de las aerolíneas, incluso de aquellas que son capaces de aprovechar su capacidad para fijar precios más elevados. El último dato de inflación, correspondiente a septiembre, mostró que las tarifas aéreas habían aumentado más de un 23% respecto al año anterior.
RECORTE DE PREVISIONES
Este inestable entorno de precios es lo que ha motivado a la compañía a reducir sus previsiones para el conjunto del año. “Obviamente, los precios del combustible y su volatilidad tienen algo que ver con ello”, ha declarado Ed Bastian, CEO de la firma, en una entrevista recogida por ‘CNBC’.
Delta prevé un BPA de entre 5,10 y 5,60 dólares en 2026, frente a las previsiones que había presentado en julio, cuando los precios del combustible eran más bajos, de entre 6,50 y 7,50 dólares por acción. La aerolínea también redujo su previsión de flujo de caja libre para el año hasta los 2.500 millones de dólares, frente a los 4.000 millones de dólares que esperaba alcanzar como máximo en julio.
En cuanto a la deuda, Delta prevé amortizar más de 2.000 millones de dólares, lo que le permitirá cerrar el ejercicio con una ratio de apalancamiento bruto de aproximadamente 2,2 veces.
De cara al cuarto trimestre, la compañía prevé un beneficio de entre 1,15 y 1,65 dólares por acción, tomando como referencia un precio del combustible de aproximadamente 4,25 dólares por galón, cifra que se ha situado por debajo de las proyecciones de los analistas. También cree que los ingresos crecerán un 20% entre octubre y diciembre. Bastian ha indicado que, pese a la subida de la inflación, los viajeros siguen realizando reservas.
“Con una capacidad ligeramente superior y la continuidad de las mejoras en la eficiencia operativa, esperamos que el crecimiento de los costes unitarios excluido el combustible en el trimestre de diciembre se modere entre uno y dos puntos porcentuales respecto al trimestre anterior”, destaca Snell.
De cara al próximo año, Delta mantiene sus previsiones de un crecimiento de los costes unitarios de un porcentaje bajo de un solo dígito, a medida que la capacidad vuelva a niveles normales, continúen las mejoras operativas y los resultados se comparen con una base de referencia que ya incorpora los mayores costes actuales.
